sábado, 17 de diciembre de 2011

Julio Cortazar

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Aprendizaje Poético - Loco Arcangel

Me detuve a mirar el baile histriónico de pájaros por entre las enredaderas frescas
Son inclemencias, pinturas del sosiego que inmuta mi pensar
Los colores teñidos del resplandor que choca
Las paredes picadas, tu figura escrita... mi anhelo cautivo de mi semblanza

El café fuerte o el whisky de medio vaso
La luz que agoniza en la calle del verano perdido
Un espectador de instantes y su perro teñido de caminos
Cámara en REC... vos y tus estupideces

Yo perplejo

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Aprendizaje Poético - Loco Arcángel


Las velas encendidas manejan su tiempo de muerte
Entregan transparencia de vida marcadas con fuego
Fuego que da luz a mi ventana de anhelos gastados de nocturnidad
Y ésta tinta que hace historia de éste rezo

La lluvia cesa de llorisqueos adolescentes
Me acaricia el respirar fresco de inquietudes de novatos en el amor
Inhalo, y no puedo dejar de convertir instantes en solemnes eternidades
¡Ni el desespero me puede despertar de lo inalcanzable!

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Alturas de Macchu Picchu - Pablo Neruda

XII

Sube a nacer conmigo, hermano.
Dame la mano desde la profunda
zona de tu dolor diseminado.
No volverás del fondo de las rocas.
No volverás del tiempo subterráneo.
No volverá tu voz endurecida.
No volverán tus ojos taladrados.
Mírame desde el fondo de la tierra,
labrador, tejedor, pastor callado:
domador de guanacos tutelares:
albañil del andamio desafiado:
aguador de las lágrimas andinas:
joyero de los dedos machacados:
agricultor temblando en la semilla:
alfarero en tu greda derramado:
traed a la copa de esta nueva vida
vuestros viejos dolores enterrados.
Mostradme vuestra sangre y vuestro surco,
decidme: aquí fui castigado,
porque la joya no brilló o la tierra
no entregó a tiempo la piedra o el grano:
señaladme la piedra en que caísteis
y la madera en que os crucificaron,
encendedme los viejos pedernales,
las viejas lámparas, los látigos pegados
a través de los siglos en las llagas
y las hachas de brillo ensangrentado.
Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta.

A través de la tierra juntad todos
los silenciosos labios derramados
y desde el fondo habladme toda esta larga noche
como si yo estuviera con vosotros anclado,
contadme todo, cadena a cadena,
eslabón a eslabón, y paso a paso,
afilad los cuchillos que guardasteis,
ponedlos en mi pecho y en mi mano,
como un río de rayos amarillos,
como un río de tigres enterrados,
y dejadme llorar, horas, días, años,
edades ciegas, siglos estelares.

Dadme el silencio, el agua, la esperanza.

Dadme la lucha, el hierro, los volcanes.

Apegadme los cuerpos como imanes.

Acudid a mis venas y a mi boca.

Hablad por mis palabras y mi sangre.


domingo, 30 de octubre de 2011

Mi Negrita

Para mi negrita, yo era cielo, yo era ángel, y yo era sol. Mas que todo eso, yo era suyo... me decía con una caricia de dedos marcados de amor, con su voz de barro trabajado. Mientras viajaba (yo) en busca de la luz que encandila como destello y el abrazo que regenera calores; me encontré con una melodía que te desdibujaba como una INMENSIDAD, que retempla y guía, inundándome de la extraña sensación del desencuentro imparcial.

El engaño que nos jugaste, acostumbrándonos a tu inconmensurable fuerza de gigantes bíblicos: ganándole al venéreo carma que se alojaba en tu pecho, salvando de mil guerras al amor de tus caminos, y luchando de forma incansable contra los avisos que mandaba el diablo puto.

El recuerdo del viejito que se quedo sin tu mirar de risas, del hijito que reclama el brillo de tus fuegos, del nieto que te declara inolvidable, del vecino que espera aún, tu palma abierta, de las enteradas del amor, que buscan a su docente mas sabia, de los villeros que perdieron su beso de nona de barrio, no se apagará de forma alguna en el pasar de los días torpes.

Parafraseando viejos escritos, "el abrazo que pude darte hoy" será mi secreto mas bien guardado, para algún día, en algún rincón de nuestro encuentro, entregartelo con las fuerzas que no tengo.

lunes, 24 de octubre de 2011

Musa Popular II


Imponente es la sombra ciega que despide el sol de los días

Imponente es el sosiego de las 3 que levita desnaturalizado

Imponente es mi asombro, cuando llega luz a tu correspondencia

Imponente es tu fuerza de mares jugando al amor insaciable


Tu sensible placer de caminar con otros pies

Por el camino que aquel loco trazó con la memoria en la mano

Invocando enseñanzas de un viejo sabio que lo llamó admirado

Decidiste mirar la ventana, y reconocer el puño en alzas de aquellos pájaros




Un día

Todos los días a la misma hora estornudo en el trabajo Me acuerdo, del estornudo de ayer y su repetición Pienso si esta patología me despi...